En pleno corazón del valle de Liébana se encuentra el que quizá sea uno de los pueblos más turísticos de Cantabria, goza de un casco histórico en el que las torres y los puentes son los protagonistas, además de tener como telón de fondo natural los impresionantes Picos de Europa. Potes forma parte de “Los Pueblos Más Bonitos de España”.

Ubicación

Potes es un municipio de España perteneciente a la comunidad autónoma de Cantabria. Está situado en el centro de la comarca de Liébana de la cual es capital.

Cómo llegar

Potes está muy bien comunicada, ya que la N-621 pasa por la villa. La mejor forma de llegar es desde la autovía A-8 y desviarse en la salida de Unquera/Panes/Potes/Parque Nacional Picos de Europa. A partir de aquí deberemos conducir por la N-621, que atraviesa el precioso desfiladero de la Hermida, durante casi 40 kilómetros, hasta llegar finalmente a Potes.

Dónde aparcar

Potes dispone de varios parkings gratuitos donde estacionar vuestro vehículo:

  • Aparcamiento La Serna: es el más amplio y céntrico del pueblo donde suele haber sitio para aparcar. Los lunes hay rastrillo en la plaza. Está situado en la salida del pueblo en dirección a Fuente Dé justo al lado de la estación de autobuses.
  • Aparcamiento La Serna II: situado casi enfrente del anterior. Es un poco más pequeño y se llena rápidamente. Es el que está más próximo al centro histórico de Potes.
  • Aparcamiento camino viejo: aparcamiento de tierra, amplio y tranquilo situado cerca de la entrada del pueblo según llegas desde el desfiladero de la Hermida.
  • Aparcamiento Enrique Herreros: Aparcamiento de tierra situado en la parte alta del pueblo. Como el anterior, no está acondicionado por lo que hay que tener cuidado a la hora de estacionar.

Historia

Puente de San Cayetano y senda fluvial Deva-Quiviesa

Potes se encuentra situado en un lugar estratégico: en el punto donde confluyen los dos ríos de Liébana: el Deva y su afluente el Quiviesa.

No quedan en este municipio vestigios de la Antigüedad, aunque los historiadores suponen que debió estar poblado en la prehistoria, por haber restos en otros lugares de Liébana; que los concanos pudieron ser los habitantes en época prerromana; que los romanos debieron tender por esta localidad la calzada del «Burejo», que partía desde Pisoraca y cruzaba el Puerto de Piedrasluengas.

Este lugar fue objeto de repoblación en época de Alfonso I de Asturias. La primera mención es del año 847, como Pautes. En 947 se cita a la iglesia de San Vicente, que dependía del Monasterio de Santo Toribio. Un conde gobernaba este territorio, recibiendo privilegios reales en 1299 y 1305. En el Becerro de Behetrías (1351) Potes aparece como propiedad de don Tello, hijo de Alfonso XI. Durante la Baja Edad Media, como todo el valle de Liébana, la localidad se vio implicada en la confrontación entre los linajes de Manrique-Castañeda y Mendoza. Juan II, en torno a 1444, resolvió la cuestión a favor del Marqués de Santillana. Los Mendoza hicieron de Potes la capital de Liébana, y erigieron en la villa una gran torre, llamada del Infantado (siglo xv). De esta misma época son construcciones destacadas como la cercana Torre de Orejón de la Lama y el puente de San Cayetano. De 1468 son las primeras ordenanzas de Potes.

En la Edad Moderna, Potes siguió siendo un lugar de señorío. El Duque del Infantado nombraba a su alcalde. Muchos lugareños emigraron a América, y las riquezas del nuevo continente permitieron la construcción de notables edificios en la villa. Diputados de la provincia de Liébana formaron parte de las Juntas de Puente San Miguel que dieron lugar a la provincia de Cantabria. En 1822, Potes tuvo ayuntamiento propio, siendo cabeza de un partido judicial que abarcaba Potes, Castro y Cillorigo, Cabezón de Liébana, Camaleño, Espinama, Pesaguero, Tresviso y Vega de Liébana.​ Tres décadas después, pasó a formar parte del partido judicial de San Vicente de la Barquera.

Durante la Guerra Civil, Potes se vio afectada por un incendio provocado por el bando republicano, que destruyó su casco histórico, el 31 de agosto de 1937, argumentando que se trataba de un «vil baluarte del carlismo». ​Fue reconstruido después con los criterios de restauración del franquismo. A pesar de ello, su casco antiguo es Bien de Interés Cultural, con categoría de Conjunto Histórico desde 1983.

Qué ver

Torre del Infantado

Se trata de una fortificación del siglo XIV que se ha convertido en uno de los iconos de Potes. Está construida en sillarejo, una piedra labrada por varias de sus caras, posee un patio interior que ilumina todas las salas. La fortaleza perteneció durante un tiempo a Tello, Señor de Liébana, hermano del rey Enrique II, hasta que se convirtió en una cárcel. Hoy en día puede visitarse, es una sala de exposiciones, si subes a lo alto de la torre las vistas desde la terraza son muy chulas.

Iglesia de San Vicente

Iglesia nueva de San Vicente

Está declarada monumento histórico-artístico y se compone de dos templos, uno de ellos data del siglo XIV y el otro de finales del XIX; esta última posee valiosos retablos procedentes del antiguo Convento de San Raimundo y dos fantásticos lienzos: «El Cristo de Burgos» y la representación de la conversión de San Pablo.

Iglesia vieja de San Vicente, hoy día Oficina de turismo

Puentes

Destacan el Puente de San Cayetano, el Puente Nuevo y el Puente de la Cárcel, todos ellos cruzan el río Quiviesa.

Puente Nuevo y senda fluvial del Deva-Quiviesa

El puente de San Cayetano es medieval, data de los siglos XIII – XV, es todo de piedra. El puente de la cárcel es de la misma época, pero de mayor altura y el puente Nuevo es el más moderno y por él circula el tráfico.

Senda fluvial del Deva-Quiviesa

Puente de la Cárcel y unión de los ríos Deva y Quiviesa

Desde el puente de San Cayetano descienden unas escaleras que nos llevan a un precioso paseo fluvial que durante casi 2 kilómetros recorren la orilla de los ríos Deva y Quiviesa.

Plaza del Capitán Palacios

Templete en la plaza del Capitán Palacios

Es un gran espacio abierto, por un lado tenemos soportales, bajo los cuales hay un montón de tiendas de souvenirs, bares y restaurantes; mientras que por el otro lado tenemos un pintoresco templete y por supuesto el spot más chulo y fotografiado de Potes, sus letronas.

Barrio de la Solana

Puente de San Cayetano

Un barrio por el que perderse dando un agradable paseo mientras contemplas sus callejuelas empedradas y sus casas solariegas.

Gastronomía

uno de los aspectos más relevantes de Potes y de toda la comarca es el gastronómico. La villa cuenta con un buen número de restaurantes de todos los estilos y categorías en los que se puede degustar gran variedad de platos. El cocido lebaniego es una de sus estrellas culinarias, a base de los garbanzos típicos de la zona (pequeños y tiernos), cecina o carne, berza y relleno.

Las carnes son también de primera calidad, ya que nos encontramos en una zona eminentemente ganadera. Gozan asimismo de merecida fama los platos de caza mayor (jabalí y corzo) y los pescados de río como las truchas y los salmones del Deva. Los quesos artesanos son otro de los bocados más exquisitos de la zona junto con los postres caseros, como los frisuelos, el arroz con leche, los canónigos y los típicos sequillos de Potes.

Destacan sus famosos licores de elaboración artesanal, el orujo y el tostadillo